viernes, 21 de septiembre de 2007

Aprendiendo de nuestro México: La cultura Purépecha

Nuestro México, es un país que posee una gran diversidad cultural, tanto en tradiciones como en costumbres. Este hecho, hace que sea atractivo para los extranjeros, sin embargo, somos pocos los que realmente apreciamos la riqueza que existe en nuestro país. Por ello, ComunicARTE abre su espacio para dar a conocer las diversas culturas de nuestro país y difundir las diferentes etnias que habitan. Hoy, iniciamos esta aventura con una de las etnias más prolíferas y de gran arraigo cultural, tanto a nivel nacional como internacional. Nos referimos, a LOS PURÉPECHA.


ALGUNOS DATOS

Los purépecha son un pueblo indígena que habita el estado de Michoacán, México.Fueron llamados tarascos por los españoles, siendo esta la hispanización de una palabra de su lengua que significa "cuñado". Las razones de esta denominación han sido discutidas durante mucho tiempo, sin que exista un acuerdo al respecto.

En los siglos XIV y XV el imperio Purépecha fue próspero y fuerte, eran hábiles trabajadores del cobre y uno de los pocos pueblos que el Imperio Azteca nunca pudo conquistar.

El "cazonci" o señor michoacano Tangaxoán II se sometió sin presentar resistencia ante el conquistador hispano Cristóbal de Olid. En 1530 el gobernador y presidente de la Primera Audiencia Nuño de Guzmán saqueó la región, destruyendo templos y tumbas en búsqueda de metales preciosos. Asimismo, mandó ejecutar a Tangaxoán II, después de someterlo a un juicio en que se le acusó de dar muerte a españoles, mantener ocultamente su antigua religión y alentar la desobediencia. Esto provocó un caos en la región. Muchos indígenas huyeron a los cerros y ocurrieron diversos episodios de violencia.

Esta situación movió a la Corona a enviar como "visitador" al oidor y posteriormente obispo don Vasco de Quiroga. Quiroga logró establecer un orden colonial duradero que a la vez favoreció la continuidad de la cultura purépecha al través de los siglos. Se le atribuye la enseñanza de diversos oficios, las especializaciones artesanales de cada pueblo y otras tradiciones que permanecen hasta hoy día.



LOCALIZACIÓN


La lengua purépecha, anteriormente conocida como tarasco, es denominada porhé, purépecha y purembe, en español, o p'urhe, p'urhépecha y p'urhempe, en purépecha. El adjetivo purépecha p'urhe significa persona, por lo que su derivado p'urhépecha, con el pluralizador -echa, significa personas.

La lengua purépecha era hablada por unas 60.000 personas a finales de 1960 en partes meridionales y occidentales del centro de México, en el Estado de Guerrero. En el registro de los censos se puede apreciar la sensible disminución de los hablantes de la lengua p'urhé a lo largo del tiempo; sin embargo, a partir de 1980 ha dado inicio un movimiento de apoyo a través de la Academia de la Lengua Purépecha y el trabajo del Centro de Investigaciones de la Cultura Purépecha, para el fortalecimiento de esta lengua con el establecimiento de su abecedario. Según el XII Censo General de Población y Vivienda del Instituo Nacional de Estadística, Geografía e Informática de México, en el año 2000 eran hablantes del purépecha 121.409 personas, siendo monolingües 15.662 personas (12.9%).

El actual área purépecha se extiende a lo largo de 6.000 km2 de los 60.000 que tiene el estado de Michoacán, en la región septentrional central de la entidad. Michoacán es una zona donde hay un gran número de topónimos, como Pátzcuaro, Tacámbaro, Zinapécuaro, Zitácuaro, Yuriria, etc. Esta área se denomina Purhépecherhu, que significa "lugar donde viven los purépecha". El área se ha subdividido tradicionalmente en cuatro regiones, de acuerdo a las cuatro variantes dialectales que presenta el idioma (lacustre, serrana, cañada y ciénaga) : Japóndarhu (lugar del lago), que es la cuenca lacustre de Pátzcuaro, Eráxamani (mirar el valle desde lo alto) que es la Cañada de los Once Pueblos, Juátarisi (meseta) que es la Sierra, y Tziróndarhu (lugar de la ciénaga) que es la ciénaga de Zacapu.

LENGUAJE

La Academia de la Lengua Purépecha (P'urhe Uandakueri Juramukua) es una asociación civil constituida a finales de los años 70 con el fin de regular la escritura y la gramática del idioma purépecha. Se adoptó el Alfabeto Fonético Internacional con el fin de representar los sonidos que el alfabeto latino era incapaz de plasmar, como las explosivas p', t', r', o las nasales rh, th.

El purépecha se compone de palabras acompañadas de partículas que indican número, género y caso: uarichaeri significa "de las señoras", de uari "señora", cha "plural", y eri "de". Uaritsichaeri significa de las dos señoras, pues tsi es un contracto de tsimani, dos. No hay prefijos, sólo sufijos tras la raíz que son muy abundantes, indicándose por medio de los mismos la localización, dirección, aspecto, tiempo, persona, etc. Los sustantivos y verbos pueden ser contemplados como partículas a las cuales otros nominales pueden añadirse y que funcionan como modificadores por la yuxtaposición, como uatsapi 'niño' que está construido de uatsi 'hijo' y sapi 'pequeño'.


El orden sintáctico es similar al español, tal vez por la influencia que éste ha ejercido durante casi cinco siglos: ima jurhíata jarhasti terónchikukua, el sol está a medio cielo. nirasïnkia ketsemani Elbiritani exeni, "voy abajo Elvirita-a ver", voy abajo a ver a Elvirita.
La fonología no es muy complicada y es similar a la del español aunque tiene mayor número de fonemas. Por ejemplo, existen fonemas aspirados como p', t', k'. ch', ts'.

Si abres este link, podrás ver el diccionario del Vocabulario purépecha.

http://www.sil.org/Mexico/tarasca/G026-VocabularioPurepecha-tsz.pdf
¿QUÉ ES LA MESETA PURÉPECHA?

La Meseta Purépecha, poseedora de verdaderas joyas de arquitectura colonial únicas en México, es una de las cuatro regiones geográficas del estado de Michoacán que conserva población indígena y gran parte de sus tradiciones entre ellos el lenguaje, siendo las otras tres la Cañada de los Once Pueblos, la Región Lacustre de Pátzcuaro y la Ciénaga de Zacapu.

La Meseta Purépecha es una zona boscosa, abundante en montañas y valles, de clima templado y lluvioso; el invierno es frío, acompañado de neblina. La fisonomía actual de los pueblos de la Meseta, así como de las otras regiones de Michoacán, se desarrolló de una manera muy particular, ya que a diferencia de otras regiones del país.

La evangelización en Michoacán se realizó con un programa de fundación de pueblos en torno a conjuntos hospitalarios, entendidos como refugios, casas u hospedajes para atender a los enfermos y dar habitación a los semaneros o familias que por el lapso de una semana se turnaban para prestar sus servicios a la comunidad.

El fin principal era dar a los indios instrucción religiosa, lecturas, cantos y enseñanzas de oficios. Si bien el establecimiento de los hospitales respondió principalmente a la función de la evangelización, en poco tiempo estos conjuntos se convirtieron en el centro de la vida política, económica y social de las comunidades.

El complejo religioso conformado por templo y hospital constituía el origen de los pueblos, ya que los habitantes construyeron sus viviendas de madera conocidas como "trojes" alrededor de ese complejo, creando un esquema urbanístico único en México.

Los templos de las Meseta Purépecha guardan en su interior pinturas de imágenes como letanías marianas, ángeles, arcángeles y apóstoles, estas pinturas se extienden a lo largo de la nave, constituyendo uno de los más importantes tesoros

artísticos de la región, destacan en belleza los templos de Nurío, Zacán y Cocucho. En esta región, también las portadas de los edificios religiosos adquieren gran interés por la enorme influencia plateresca e hispano-árabe que presentan.

La artesanía en la Meseta Purépecha se basa principalmente en la madera, se fabrican objetos sencillos como cucharas, juguetes o muebles rústicos; así también trabajos finos como bateas, jícaras, muebles pintados con lacas o maque.

Varias poblaciones trabajan la alfarería, tal es el caso de San José de Gracia con sus famosas "piñas verdes", o las fantásticas figuras elaboradas de barro policromado, conocidas como los "diablos" de Ocumicho, o las olla de barro bruñido de San Bartolomé Cocucho, llamadas "cocuchas".

La pelota phoré

Es el juego de pelota purépecha o uarhúkua, el deporte que le ha abierto la puerta al mundo a otras diversiones autóctonas y tradicionales como la elaboración de papalotes y los juegos de destreza mental: El tembini iumu tzanacua, conocido como el quince, por su traducción y el kuilich´i tzanacua o juego de los palillos que suenan.

El juego de pelota purépecha es un rasgo cultural muy difundido en la región. Recibe varios nombres de acuerdo a la modalidad y la zona donde se practica y la modalidad más difundida actualmente es el juego de pelota con bola de trapo conocido como uárhukua.

Los encuentros se realizan entre dos equipos de cinco o más integrantes. Se juega con un bastón conocido como uarhúkua, que puede ser de madera de tejocote, encino, cerezo o palo blanco; con una longitud entre 90 y 120 centímetros y el extremo inferior de 15 a 20 centímetros.

La pelota tiene de 12 a 14 centímetros de diámetro y un peso de entre 250 y 400 gramos. Se fabrica con tiras de tela, que se enredan sobre una pelota de hule espuma. Al final se refuerza con una red de mecate o lazo de henekén.

Se juega generalmente en las calles o los atrios de las iglesias, en una cancha que mide de 150 a 200 metros de largo y de 6 a 8 de ancho. En algunas comunidades lo juegan en el contorno de una plaza. En esos casos la meta está en el mismo punto de partida y cada equipo intenta llegar a ella por uno de los lados.

Cada equipo designa un capitán que elige y controla el juego. La duración del mismo la determinan los capitanes antes de comenzar. Puede ser con base en un número de anotaciones o en un tiempo delimitado.






Para comenzar el juego se colocan en el centro de la cancha dos jugadores, uno de cada equipo. Entonces golpean tres veces sus bastones entre sí para luego lanzar la pelota.

Durante el partido, los jugadores intentan hacer llegar la pelota a la meta contraria. La anotación se produce cuando la pelota cruza la línea de meta del otro equipo. El juego se desarrolla con la mediación de los jueces que miden los tiempos, fungen como árbitros y vigilan que el partido transcurra en forma adecuada. Se comete una falta cuando se agrede a un jugador y cuando se toca la pelota con la mano o se golpea con los pies.

En las faltas la pelota se declara muerta y la pone en juego un integrante del equipo que no la cometió.

Hasta hace poco este juego era practicado solamente por los hombres, pero su amplia difusión provocó el entusiasmo de las mujeres y desde 1995 existe la rama femenil organizada.

Otra modalidad de este deporte es cuando se juega por las noches con una pelota de trapo encendida. A cada golpe la bola sale volando y deja «una estela a semejanza de un cometa.

El juego de pelota purépecha es el primer deporte tradicional practicado desde la época prehispánica, que ha sido incluido dentro de la Olimpiada Nacional, máximo evento deportivo del país.


Existe una gran diversidad de información que deseamos compartir, la cual, haremos llegar a ustedes en breve tiempo. Mientras, deseo por este medio, felicitar amorosamente a mi padre, Tatá Mateo Morales González, quien hoy es su cumpleaños. Desde la tierra del calzado, Taati, te mando toooodo mi cariño, amor y admiración profundas ¡Éste es tu regalo!

Pd.- A todos los amigos y conocidos de Tatá Mateo, estamos trabajando en la información y algunas ligas de los trabajos que ha realizado. Pronto aparecerán publicadas en este espacio. Recuerda, si deseas participar con nosotros, envíanos tus creaciones al correo luminus74@hotmail.com... Recuerda que tu voz tiene eco... ¡XPRÉSATE!

1 comentario:

Anónimo dijo...

Oola pz solo para comentar que esta muy bn realizado el documental pero creo k falta un poco de k pongan sus leyentas, mitos, y sobre su literatura, costumbres
pero muy bn esta genial bueno es todo y gracias por poner esto para el publico
muy bn....biie =)

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