lunes, 2 de agosto de 2010

En esas noches de mosquitos mundanos y latosos... ¡Cuidado!

Luego de esas noches lluviosas, es común que se presenten pasados algunos días, los terribles vampiritos que amedrentan nuestro cuerpo -y nuestros sueños-. ¿Quién no ha sufrido de picarudas de mosquitos? En lo personal, soy una víctima y sufro cuando alguno ha dado en el blanco: De inmediato se me levanta la piel y me producen tremendas tortas que además de dolorosas, son insoportables.

Lo que no todos saben, es que cuando colocamos las plaquitas anti-mosquitos para ahuyentarlos (y que además creemos que son inofensivas), éstas en realidad son una terrible bomba... Los vapores que contienen (butóxido de piperonilo y la esbiotrina), provocan daños a nivel celular, desde modificaciones en el material genético hasta la pérdida del mismo.

En el Centro de Estudios Académicos sobre Contaminación Ambiental (CEACA) en la Universidad Autónoma de Querétaro, se han hecho estudios de los daños que causan al ambiente los vapores de las plaquitas “Raid 45 noches”, cuyos ingredientes son esbiotrina, d-aletrina, y un derivado del tolueno (usado para potenciar el efecto mortífero), con un tiempo de exposición de 2, 4, 6, 8, 10 y 12 h. y en todos los tiempos se comprobó que son genotóxicos, produciendo micronúcleos en tradescantia clon 4430 (una planta usada desde hace varias décadas para monitorear el daño al material genético de los seres vivos por efecto de los contaminantes ambientales). Esto significa, modificación y pérdida de material genético en el núcleo de las células, las cuales, sin ese material, se comportarán de manera anómala o perderán la capacidad de regenerarse sanamente.

En los seres humanos que continuamente se exponen a respirar en ambientes cerrados los vapores de las plaquitas anti-mosquitos, noche tras noche durante semanas, meses o años, sin permitir al organismo que se desintoxique, provoca migrañas, nauseas, vómito, enfermedades respiratorias o hasta casos de anemia aplástica (producción disminuida de eritrocitos, glóbulos blancos y plaquetas), y leucemias (cáncer hematológico). Lo ideal será recurrir a medios físicos, aceites naturales, o tomar algo que ahuyente a los méndigos mosquitos.

A continuación te daré algunas soluciones prácticas para mantenerlos a raya antes que morir por el insomnio o por alguna enfermedad causada por los tremendos insecticidas caseros:


1. Coloca mosquiteros en todas tus puertas y ventanas.
2. Puedes usar los famosos pabellones de tul que usaban nuestros abuelos y que ahora solo se acostumbran en la cuna de los bebés.
3. Son bastante efectivos los aparatos que electrocutan mosquitos. Busca una marca reconocida en el ramo.
4. Existen aceites esenciales (extractos de plantas naturales con propiedades benéficas para el organismo) muy efectivos para ahuyentar los molestos moscos sin riesgo alguno de efectos tóxicos: citronella, cedro, lavanda, pachuli, árbol de té (tea tree), clavo, hierba limón, hierbabuena, geranio, laurel, espliego, eucalipto, menta, romero, canela, limón. Recuerda siempre probar los aceites (una vez
que estén diluidos) sobre la piel y verificar que no tengas reacciones alérgicas a alguno de ellos. Los aceites esenciales pueden ir diluidos en alcohol o vodka para usarlos en atomizadores sobre la piel, en proporción de 30 gotas de aceite en 30 ml de diluyente. También pueden ir diluidos con aceite vehicular (de oliva o almendras dulces) para ser usados sobre la piel. La lavanda, el tea tree y el pachuli, pueden usarse –esparciendo unas gotitas- en su forma 100% pura sobre la piel.

5. El ajo, es otro remedio muy eficaz, recomendado por los nativos de zonas selváticas donde abundan las especies más dañinas de mosquitos que transmiten el dengue. Tomar ajo en sus diferentes formas, por la noche, o por la mañana. Tomar el ajo en cápsulas, macerado en alcohol etílico, ajo fresco picado. Lo recomendable es un diente de ajo por la mañana y otro por la noche. Si es macerado en alcohol, tomar unas gotas del macerado, e ir subiendo la dosis hasta una cucharada por la mañana y una por la tarde-noche. Si son cápsulas: 2 por la mañana y 2 por la tarde-noche, o la dosis recomendada por la marca. Partir varios dientes de ajo y dejarlos cerca de la cama. El aroma tan fuerte repele a los mosquitos.

6. Poner macetas de citronella, albahaca, lavanda o eucalipto en las entradas y en las ventanas. Ahuyentarán a los moscos.

7. Partir un limón por la mitad y ponerle varios clavos de olor para que suelte el aroma tan fuerte tanto del limón como del clavo. Ponerlo a los lados de la cama y por encima de la cabecera.
8. Poner aromatizadores con esencia de los aceites anteriores o inciensos impregnados de los mismos aceites.
9. Untarte el cuerpo con jugo de limón o vinagre de manzana.
10. Tomar alimentos y vitaminas ricos en el complejo B: levadura de cerveza, garbanzos, espinacas, etcétera. Despedirás un aroma imperceptible para nosotros, pero espantoso para los moscos.

No solo es el hecho de dormir plácidamente sin moscos. Además de respirar en un ambiente más sano, es prolongar nuestra calidad de vida. Recuerda tener tu casa libre de mosquitos, ya que muchas veces, una picadura de ellos puede se letal.

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